Gestionar la diversidad, gobernar la diferencia

octubre 7, 2017

La formulación de utopías y su persecución

nos permite caminar, avanzar.

E. Galeano

 

Este lema, que preside esta web desde su origen, constituye ahora, por las circunstancias políticas y sociales que vivimos en España, una cuestión de urgencia. Ha sobrepasado el concepto de necesidad para convertirse en asunto prioritario.

Cuando surgió este foro, allá por junio de 2009, lo hizo como un intento de contribuir a la reflexión y al debate sobre los cambios que se estaban produciendo, en el marco del imparable proceso social de diversificación. La diversidad, se decía, es un hecho que nos obliga a pensar en cómo definirla y en cómo gestionarla, es decir, cómo integrarla de forma eficaz en nuestras prácticas culturales, sociales, políticas, especialmente, lo sigo manteniendo, en el marco de la ciudad actual, con el objetivo de extraer de la diversidad todas sus virtudes, sus semillas del cambio. Entonces se decía que “de lo que se trata en este foro es de efectuar aportaciones que nos ayuden a todos a entender mejor esta semilla de cambio social y urbano que es la diversidad”.

Han pasado ocho años y lo que entonces era, tal vez, un tema de debate teórico, se ha convertido ahora, a finales de 2017, en una urgencia social de dimensiones inmensas. Diversidad, entendida como la existencia de un amplio conjunto de necesidades, intereses, aspiraciones… de diferentes colectivos sociales que exigen respuestas concretas a sus circunstancias. En los últimos diez o quince años, estos colectivos se han incrementado o, existiendo ya, han tomado conciencia de su situación y han comenzado a organizarse y expresarse. Hoy tendríamos que hablar de mujeres, inmigrantes, jóvenes, jubilados, parados, trabajadores precarios, urbanitas militantes, gentes del mundo del arte y de la cultura, ecologistas, ciclistas… Entre ellos mismos, además, puede haber diferencias generacionales, culturales, laborales, existenciales… que, con frecuencia, los hacen sentirse específicos y distintos de los demás, aunque no necesariamente antagónicos. La brecha entre ellos y la definición oficial de la realidad, probablemente, no ha dejado de crecer. Desde la concepción que anima esta web, no  se ha gestionado adecuadamente esta diversidad y la tensión resultante, que ya se anunciaba y que ahora comienza a manifestarse, adquiere en algunos casos el carácter de explosión, que puede dar al traste con las formas establecidas de gobernar lo público.

Es verdad que nuestro país hizo, hace ya cuarenta años, un enorme esfuerzo por arbitrar formas legales, políticas, institucionales, para articular compromisos entre los grupos sociales diversos de aquella época, con un predominio inicial muy grande de lo político. El resultado ha sido un largo período, sobre todo para lo que se estila en nuestra Historia, de progreso social y político, en el que naturalmente no han faltado episodios de crisis. La más grave, la de mayores consecuencias, la que se generó por las dificultades económicas originadas a partir de 2009 y en la que todavía seguimos inmersos.

Desde este punto de vista, no es justo afirmar que la Democracia del 78 fue la continuación del franquismo por otros medios. Sí creo que es acertado decir que algunas cuestiones fueron cerradas provisionalmente en aquella solución pactada y, con el paso del tiempo y los cambios sociales, se ha puesto muy en evidencia la provisionalidad de algunos compromisos.

Hoy la situación es muy diferente. En toda Europa es así. Incluso los países con más larga tradición de pacto social están pasando graves crisis de integración nacional o de relaciones internacionales.

En nuestro caso, la España actual se parece pálidamente a la sociedad de finales de los setenta. Creo que si hubiera que definir a nuestro sistema social actual, deberíamos utilizar el adjetivo de diverso, crecientemente diverso. La tesis de este escrito es que esta diversidad está afectada de mala gestión a muchos niveles: sociales, políticos, territoriales, incluso culturales.

Este desajuste entre sociedad crecientemente compleja e instituciones con dificultades para ofrecer respuestas, está provocando la emergencia de graves conflictos que pueden dar al traste con las fórmulas diseñadas en aquellos años. Dicho de otra forma: las leyes y las instituciones que han gobernado este país durante los últimos cuarenta años están entrando en una fase de cuestionamiento que, en mi opinión, se acentuará en los próximos tiempos. No quiero referirme sólo al caso de Cataluña, cuya crisis es muy antigua y probablemente no se cerró bien en el 78 y, además, creo que es la manifestación de un desajuste más profundo. Estoy pensando en otras tensiones entre diversidad actual, muy variada y activa, y las formas de gestionarla, que se han vuelto obsoletas.

La Democracia es un valor universal y absoluto, pero en cada época hay que formularla de acuerdo con las propias circunstancias. Ese es también nuestro caso. Aquí, naturalmente además, este desajuste hay que salpimentarlo con buenas dosis de corrupción de la clase política, que no es sólo una anécdota, sino que forma parte de su esencia y manifiesta la ineficacia del modelo político y social, en el que medran grupos y personas que deberían estar fuera de la vida pública, cuando no entre rejas por decencia democrática. Incluso el propio ejemplo de la clase política muestra la incapacidad para gestionar la diversidad. A los cargos públicos ya no llegan, como en otros tiempos, personas que emergen del seno de esos grupos diversos por su relevancia en la defensa de derechos ciudadanos, sino personajes criados en el marco de los aparatos de los partidos de cualquier orientación ideológica. Este hecho contribuye poderosamente a la imposibilidad de conocer, afrontar y asumir los cambios que la diversidad engendra. Sustituye el esfuerzo para comprender los procesos de cambio, por la pelea partidista, incluso en el seno de una misma formación. Más que penoso, habría que decir que es un hecho incapacitante.

Hasta aquí un diagnóstico que, aún en apunte, muchos pueden asumir. Y, ante este estado de cosas ¿qué hacer?

No corresponde a este pequeño rincón del pensamiento ofrecer fórmulas magistrales, que aún no existen y que deben construirse de forma colectiva y no de forma arbitrista, otro de nuestros males nacionales.

Pero sí me atrevería a sugerir algunas ideas que tal vez pudieran ayudar a pensar en medidas que se podrían acometer para cambiar la situación actual. Medidas amparadas en nuevas fórmulas de gestionar, gobernar, la diversidad con criterios de articulación, respeto, transparencia y ejercicio democrático permanente y no formal o esporádico.

Un primer asunto sobre el que habría que reflexionar es, sin duda, el propio hecho de la diversidad. Hay que categorizarla en nuestra sociedad ¿En qué consiste? ¿Cuáles son esos colectivos representativos que, de forma permanente u ocasional, expresan circunstancias sociales, políticas o culturales que los constituyen en colectivos que forman parte del mundo de la diversidad? Además, debe pensarse que la diversidad puede ser transversal, es decir, que esos elementos de unión pueden incorporar en momentos concretos a integrantes de diferentes colectivos, unidos ante una reivindicación o manifestación concreta. Tan importante como saber quiénes son, es conocer por qué son diversos. Cuáles son los intereses, expectativas, reivindicaciones o expresiones de su identidad. En realidad, esta es la clave para categorizar la diversidad social.

Sin pretender ningún carácter de exhaustividad, sino de simple ayuda para hacer una taxonomía, podríamos indicar a algunos de estos colectivos:

– el colectivo femenino o mejor el género femenino que, a pesar de los avances en los últimos cuarenta años en relación con el respeto y la igualdad , aún está sometido a discriminación y violencia. En el marco de sus luchas y a través de sus propuestas, se ha ido creando un conjunto de ideas que puede hacer avanzar a nuestras leyes y a nuestras instituciones.

– los jóvenes. Por tales habría que entender las personas de menos de 35 años, cuyos horizontes vitales se han visto profundamente alterados por múltiples razones: crisis económica, exclusión de la vida social y política, inclusión en modelos laborales y sociales crecientemente competitivos en detrimento de comportamientos más colaborativos, marginalización creciente de sus prácticas culturales, ausencia de referentes morales y sociales válidos a nivel país, dependencia creciente de la cultura definida en el marco de las redes sociales, sobre todo informáticas… Me informan amigos catalanes, residentes allá, que uno de los factores que más ha contribuido al conflicto actual, es el hecho de que los jóvenes de menos de treinta y cinco años hace tiempo que habían desconectado del marco España y estaban participando en la creación, dirigida o no, de un modelo alternativo nacional propio. Confían en crear nuevos cauces para lograr muchas de sus expectativas de justicia, igualdad, solidaridad, fraternidad… que consideraban imposibles en el marco “español”. A ese intento se le considera subversivo y utópico sin más. Como si utópico fuera un descalificativo.

– los parados de larga duración, cuya marginalización creciente del mercado laboral parece abocarles a la generación de comportamientos económicos propios, de pura subsistencia. Se alejan así del río principal cultural y social de la sociedad y van elaborando una alternativa propia en el marco de lo que eufemísticamente se denomina “el autoempleo o el emprendimiento”, aún marginal, de organización de la vida económica y social. A veces, todo hay que decirlo, en los márgenes de la legalidad y la moral comunes.

– los profesionales de servicios públicos, hoy cuestionados no sólo por efecto de la crisis económica, sino también por la implantación de un modelo de orientación privada. Tales son los sanitarios, enseñantes, funcionarios de variada condición, que se oponen como colectivos al desmantelamiento de los mecanismos de inclusión del Estado de Bienestar. Su resistencia es semilla de creación de modelos alternativos de servicios públicos.

– los inmigrantes. Un mundo extraordinariamente complejo y diverso, muy condicionado por su origen y sobre todo por los modos de integración en la “sociedad de acogida”. Esta complejidad es el resultado de una gran diferencia étnica y cultural que puede ser semilla de cambio. Todos aspiran a una vida tan regular como la nuestra y participan de nuestros mismos códigos morales y éticos. Su máxima aspiración sería llegar a una integración laboral y social, pero manteniendo sus valores culturales propios. Debemos aceptarlo y pensar que, desde muchos puntos de vista, pueden contribuir poderosamente al cambio.

Esta lista no es más que un ejemplo de colectivos diversos cuyas legítimas aspiraciones e incluso las prácticas que desarrollan, con frecuencia en territorios sociales de frontera, empiezan a cristalizar en comportamientos más amplios, que encierran ideas que pueden ser semillas de un cambio más general. La relación podría alargarse con otros colectivos tan fundamentales como los apuntados: jubilados, profesionales de diversos ámbitos, ecologistas, pequeños empresarios y autónomos, trabajadores precarios, investigadores científicos… El propio lector puede añadir los suyos y aplicarles el método de análisis que se indica.

Ya se ha apuntado más arriba que lo fundamental, lo que de verdad categorizaría la diversidad, sería identificar, además de aspectos como las formas organizativas que estos colectivos han generado, las ideas que persiguen su funcionamiento como colectivo que aspira a cambios en varios dominios: la legislación, la política, las normas sociales…

Deberíamos ser capaces de observar estos colectivos y sus características, con una visión global, integradora, para  tratar de obtener aportaciones que sirvan para un cambio profundo de nuestro modelo social, político, cultural, legal, económico. La idea sería no sólo identificar problemas específicos para diseñar soluciones ad hoc. Esto ya se viene haciendo con mayor o menor fortuna. Ahora se trataría de identificar lo que, de verdad, por común y proactivo, aportaría la diversidad presente para ayudar a establecer, de forma colectiva, un nuevo acuerdo social que nos permita avanzar durante las próximas décadas, como ya sucedió en el pasado, pero ahora con una sociedad organizada a partir de nuevos grupos, nuevos intereses y nuevas prácticas sociales. Por decirlo en palabras propias de este blog, tenemos la imperiosa necesidad de definir un nuevo marco de gestión de esa nueva diversidad, que es la característica más novedosa de nuestra sociedad.

¿Cómo se puede acometer esta tarea y por parte de quiénes? Empecemos por lo segundo, el quiénes. Debemos alejar de nosotros la tentación de pensar que nuestros dirigentes actuales, la mayoría, puedan acometer esta tarea. No existe ya confianza en ellos. Han agotado su crédito, en algunos casos ampliamente. Además, siempre serán resistentes a un cambio que puede amenazar sus intereses personales o los de su grupo político. Incluso un posible cambio lo considerarán como una amenaza para el conjunto de la sociedad y actuarán en consecuencia, obstaculizando, frenando, reprimiendo y persiguiendo, quemando en suma esas semillas de cambio. Por tanto, habrá que encontrar nuevos líderes, otros referentes. En principio, no existe otro método que el de buscar donde se producen los procesos de transformación. De ese marco, como ocurrió en el pasado, salieron los que luego tomaron decisiones. Precisamente, el agotamiento sin remedio de nuestro sistema político radica también en el mecanismo de selección de los dirigentes. La mayoría viene de los aparatos de los partidos, con poca o ninguna conexión con la realidad. Esto ha empobrecido y bloqueado la salud democrática hasta los extremos que hoy vivimos.

Segundo y capital asunto, cómo acometer la tarea de impulsar cambios para ajustarse a las demandas de una sociedad tan diversa y dinámica que resulta difícil abarcarla con una sola mirada. En este asunto habría que empezar señalando algunos posibles errores. Ese trabajo no puede ser el resultado de un encargo a un gabinete o cátedra de investigación social. Aunque eso pueda ayudar. Con más cuidado incluso, hay que proceder con los gabinetes o secretarías de los partidos, por su directa responsabilidad en los bloqueos que vivimos. Todo el mundo puede aportar a partir de un conocimiento real de base científica. Los análisis y elaboración de propuestas deben salir del mismo ámbito donde los diversos agrupados y coordinados elaboran sus propuestas de mejora. Ese tiene que ser el núcleo duro de las formulaciones para el cambio. Se trata, como ya he dicho, de un trabajo colectivo, cooperativo, pacifico, democrático, que debe pretender la eficacia de las propuestas, aunque inicialmente resulten difíciles de llevar a la práctica. Llegar a proponer soluciones a una sociedad diversa, compleja y dinámica como la nuestra no es tarea fácil. Tampoco es aplazable por más tiempo.

P.D. Dejaremos para más adelante las consejas respecto a los ámbitos políticos, legales y sociales, en los que introducir los cambios. Asimismo, he obviado conscientemente la dimensión territorial de esta propuesta, entendiendo por territorial no sólo, ni principalmente, el marco de nuestras autonomías actuales, sino el más directo para los ciudadanos, el de sus propias ciudades, en las que el cambio en sus formas de gobierno y de gestión se hará también necesario. La diversidad bien gestionada contribuirá a crear hábitats más humanos.

Sevilla 6 de Octubre 2017

Luis González Tamarit

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Malos tiempo para la diversidad/ Bad time for diversity

enero 18, 2017

 

Este año que empieza no ofrece demasiados signos de esperanza para el optimismo. La deriva de los principales gobiernos mundiales hacia posiciones no ya conservadoras, sino incluso francamente xenófobas y racistas, envueltas en proclamas más o menos ardorosas hacia el nacionalismo, no ofrece mucho margen que digamos.

Situaciones como la de EE. UU con Donald Trump gobernando los próximos cuatro años desde premisas ya proclamadas de hostilidad hacia prácticas más o menos tolerantes de Obama, no hacen prever nada bueno. Tenemos ya un caso anterior reciente, el de Bush que nos dejó inmersos en terribles conflictos internacionales provocados directamente o favorecidos por sus políticas xenófobas. Tendencia que su sucesor Obama no pudo corregir del todo. Las amenazas hacia los inmigrantes en situación administrativa irregular, la promesa bíblica de construir un muro que le separe de México, la beligerancia hacia los musulmanes o la guerra comercial que ya ha manifestado hacia China, son otros tantos elementos alimentadores de conflictos y reductores de las aportaciones sociales y económicas que una situación de diversidad y una inteligente gestión de la misma, puede aportar a la propia sociedad. Eso sin mencionar cuál va a ser la política respecto a los afroamericanos, firmes candidatos en esta ideología a ser señalados como falsas fuentes de muchos de los problemas internos.

En el caso norteamericano, esta posición xenófoba y reduccionista parece ignorar que ese gran país se hizo a partir de las numerosas contribuciones de los contingentes migratorios a lo largo de su historia. Si no hubiera sido por el aporte de los venidos de fuera en términos culturales, demográficos, laborales, científicos…el país no hubiera sido viable a largo plazo. Muchos de ellos, o de sus descendientes más inmediatos, dieron su vida por defender los valores de su nueva patria. Una contradicción difícil de ignorar, a no ser que el nuevo empresario esté pensando en un país regido por los principios estrictos de la pintoresca comunidad Amish. No parece, al menos por lo que se refiere al cumplimiento de las virtudes morales de este grupo.

Más cerca de nosotros, europeos, tenemos el caso de Gran Bretaña y su política de Brexit, el abandono de la Unión Europea consecuencia de un malhadado referéndum, convocado sólo por la soberbia política de los dirigentes del partido conservador en el Gobierno; referéndum que ahora dicen que perdieron. En este caso, parece muy claro que la xenofobia y el miedo al inmigrante, ejemplificados en la actividad anti europea de Nigel Farage, alimentaron el rechazo a permanecer en la Unión. Al final el resultado asustó a todos, británicos incluidos que intentaron recular, lo que ya no era posible. De esta forma el Reino Unido renuncia a practicar una política de acogida e integración de personas venidas de fuera, pero sobre todo de asumir los beneficios de las aportaciones de los venidos de fuera, que a la larga siempre son superiores a los beneficios que éstos obtienen trasladándose a un país con una buena cobertura de servicios sanitarios, sociales y laborales. La sociedad británica tendrá problemas con esta decisión que la apartará de su ámbito natural, con el que es verdad que siempre mantuvo una relación de amor/odio, pero del que no puede escapar. Los problemas parecen empezar en Escocia que no ve con buenos ojos su separación de Europa ámbito político y económico que le garantizaba condiciones favorables a su autonomía, sospechando una futura oposición por parte de la nueva Inglaterra, a su tradicional autonomía.

 La sociedad inglesa tendrá que recomponerse en un mundo globalizado en el que oponerse a la diversidad en vez de hacer una buena gestión de la misma, es “ponerle puertas al campo”, es decir es una actitud imposible de mantener por mucho tiempo. Ni siquiera la virtual alianza con los EE.UU de Trump, última esperanza blanca de los conservadores ingleses, permitirá impedir las consecuencias de este aislamiento.

No son los únicos casos próximos. Polonia y Hungría está gobernados por partidos políticos cuyos dirigentes han manifestado fehacientemente su rechazo de toda forma de diversidad que atente contra la sacrosanta ideología nacionalista que afirman defender. Su posición en la crisis de los refugiados sirios nos ha permitido comprobar que van en serio.

Aún nos queda alguna incógnita por despejar. En Francia, Marie Le Pen, presidenta del Frente Nacional, fundado por su padre, es una firme candidata a la presidencia de su país y cuenta con una buena perspectiva de voto popular, pero lo tendrá difícil pues en circunstancias similares todo el arco político restante se unió contra su padre, impidiéndole llegar al Elíseo. Su ideología es perfectamente homologable a lo que piensan Trump, Farge, Víktor Orbán (Hungría) o Andrzej Duda (Polonia); todos ellos conservadores y xenófobos a ultranza.

De nuestro país ¿Qué decir? Pues que está gobernado por un partido muy conservador que se mantiene en el poder ganando elecciones en las que tiene el apoyo de los que temen al cambio, a cualquier novedad en una situación de crisis. Lo curioso es que en nuestro país eso sucede con el apoyo indirecto del partido socialista, referente nominal del progreso, la apertura, la tolerancia durante mucho tiempo y ahora preocupado sólo de sobrevivir a cualquier precio ante el empuje de otras fuerzas de izquierda.

Quiero recalcar que en todos los casos estos gobernantes, que no sabemos a dónde nos van a conducir, gobiernan con el apoyo de millones de personas que no deberían de votarles, pues no ganan nada apoyando sus políticas de aislamiento, rechazo al otro, combate a la innovación en su propia sociedad. No son ni mucho menos los inmigrantes, vengan de Siria, Irak, Afganistán, México, Centro américa o del otro lado del Canal o del Estrecho, los verdaderos responsables de la situación de crisis. Esta es el magma en el que cristalizan estas posiciones xenófobas, de ultra defensa de “lo propio”. La verdadera responsabilidad reside en las políticas que se han definido y desarrollado en el mundo en los últimos quince o veinte años nominalmente de corte neoliberal pero preñadas de conservadurismo. Políticas económicas, sociales, culturales y territoriales que han creado una crisis caracterizada por manipulaciones financieras a gran escala, restricciones presupuestarias, paro generalizado, disminución del gasto social, empobrecimiento de grandes sectores de población, guerras regionales alimentadas por los más poderosos, gestión de las políticas de admisión e integración con predominio sólo de los aspectos policiales del asunto y demás políticas que adornan al capitalismo en esta fase, que no sabemos si será final pero que terminaremos deseando que así lo sea.

 En este contexto, indicaba que la apelación a la gestión de la diversidad en sentido amplio, social, cultural, político, económico, de gestión urbana… va a tener que enfrentarse a enormes dificultades. A políticas que irán redefiniendo la dominación económica, financiera y de las ideas, por parte de los grupos sociales y los países más poderosos que tratarán de asegurar siempre el control de los procesos de cambio, procurando que al final las posibles innovaciones, como diría el gran Zygmunt Bauman, terminen realizándose en una tienda, es decir estimulando el consumo continuo, que parece una necesidad insoslayable del Capital. Tendremos que analizar esto cambios y darles una respuesta, reformulando posiblemente el concepto de gestión de la diversidad, entendida como conjunto de instrumentos para gobernar de forma articulada e integrada hasta lo razonable, una realidad que manifiesta intereses y prácticas diferentes, pero no necesariamente incompatibles en todo. Sigo creyendo en la virtualidad de   una adecuada gestión de la diversidad, con objetivos de progreso y justicia. Entendiendo adecuada como ajustada a las cambiantes condiciones de este mundo globalizado y dominado como nunca por las determinaciones económicas y financieras. Esta fórmula continuará siendo un buen instrumento para combatir el empobrecimiento en muchos aspectos o los inviables intentos de aislamiento y desde luego para acercarnos al progreso de la Humanidad, entendido en términos holísticos.

 

English version.

This coming year does not offer us too many hopeful signs of optimism. The drift of the leading world governments to positions that are not already conservative, but even frankly xenophobic and racist, wrapped in more or less ardent proclamations towards nationalism, does not offer much room for us to say.

Situations such as the EE. UU with Donald Trump ruling the next four years from proclaimed premises of hostility towards more or less tolerant practices of Obama, do not predicte anything good. We have a recent recent case, President  Bush that left us immersed in terrible international conflicts provoked directly or favored by his xenophobic policies. A trend that his successor Obama cannot to correc at all. The threats to immigrants in an irregular administrative situation, the biblical promise to build a wall separating U.S.A. from Mexico, the belligerence towards the Muslims or the commercial war that has already manifested towards China, are all of them elements that fuel conflicts and reduce the social and economic contributions that a situation of diversity and an intelligent management of the same, can contribute to the own society. Not to mention what will be the policy regarding African Americans, firm candidates, in this ideology, to be pointed as falsecauses of many indoor problems.

As for the North American case, this xenophobic and reductionist position, seems to ignore that this great country was made from the numerous contributions of the migratory contingents throughout its history. If it had not been for the contribution of outsiders in cultural, demographic, labor, scientific … the country would not have been viable in the long term. Many of them, or their immediate descendants, gave their lives to defend the values of their new homeland. A contradiction difficult to ignore, unless the new leader-real estate entrepreneur is thinking of a country governed by the strict principles of the picturesque Amish community. It does not seem, at least as far as the fulfillment of the moral virtues of this group is concerned.

Closer to us Europeans, is the case of Britain and its policy of Brexit, the abandonment of the European Union as a result of an ill-fated referendum, summoned only by the arrogant policy of the leaders of the conservative party in the Government; Referendum that now say they lost. In the case of United Kingdom, it seems very clear that xenophobia and the fear of immigrants, exemplified by Nigel Farage’s anti-European activity, fueled the refusal to remain in the Union. At the end the result scared everyone, including Britons who tried to recuse, which was no longer possible. In such a way the UK renounces to practice a policy of welcome and integration of people from outside, but above all to assume the benefits of the contributions of outsiders, who in the long run are always greater than the benefits they get moving to a country with good coverage of health, social and labor services. British society will have problems with this decision that will separate them from its natural environment, with which it is true that UK always had a relationship of love / hate, but of which it cannot escape. The problems seem to begin in Scotland, which does not welcome the separation of Europe from the political and economic realm which guaranteed to this area conditions favorable to its autonomy, suspecting a future opposition to its traditional autonomy by the  new UK.

The English society will have to recompose itself in a globalized world in which to oppose to the diversity instead of to make a good management of the same, is to “put doors to the field”, that is to say it is an attitude impossible to maintain for long time. Not even the virtual alliance with the US of Trump, the last greta white hope of English conservatives, will prevent the consequences of this isolation.

They are not the only close cases. Poland and Hungary are governed by political parties whose leaders have consistently expressed their rejection of all forms of diversity that violate the sacrosanct nationalist ideology they claim to defend. Their position in the crisis of the Syrian refugees has shown us they are speaking seriously.

We still have some unknowns to clear. In France, Marie Le Pen, president of the National Front, founded by her father, is a firm candidate for the presidency of her country and has a good prospect of a popular vote, but it will be difficult because in similar circumstances the whole remaining political arc unite against his father, preventing him from reaching the Elysee. Its ideology is perfectly homologous to what think Trump, Farge, Víktor Orbán (Hungary) or Andrzej Duda (Poland).  All of them characters of extreme conservative and xenophobic  thought.

What can we say about our country? For it is governed by a very conservative party, Popular Party, that keeps on winner in elections in which they have the support of those who fear changes, or any in a crisis situation. The strange thing is that in our country this happens with the indirect support of the Socialist Party, nominal referent of progress, openness, tolerance for a long time and now only concerned to survive at any price before the push of other leftist forces.

I want to emphasize that in all cases these rulers, who do not know to where they are going to take us, govern with the support of millions of people who should not vote for them, because they gain nothing by supporting their policies of isolation, rejection of the other,  fight against innovation in their own society. They are not immigrants, come from Syria, Iraq, Afghanistan, Mexico, Central America or across the Channel or the Strait of Gibraltar, the real responsible for the crisis situation. This is a magma in which crystallize these xenophobic positions, of ultra-defense of “own”. The real responsibility resides in the policies that have been defined and developed in the world in the last fifteen or twenty years nominally of neoliberal thinking but indeed pregnant of conservatism. The policies economic, social, cultural and territorial have created a crisis characterized by large-scale financial manipulation, budget constraints, widespread unemployment, declining social spending, impoverishment of large sections of the population, regional wars fed by the most powerful, policies of admission and integration with predominance only of the police aspects of the matter and other policies that adorn the capitalism in this phase. We do not know if it will be final but we will end up wishing it to be so.

 In this context, I indicated that the appeal to the management of diversity in a broad sense, social, cultural, political, economic, urban management … will have to face enormous difficulties. To face to policies that will redefine economic, financial and ideas domination by social groups and the most powerful countries. They  will always try to ensure the control of the processes of change,looking for at in the end possible innovations, as said Zygmunt Bauman, end up being realized in a store. That is to say stimulating the continuous consumption, that seems an unavoidable necessity of Capital. We will have to analyze these changes and give them an answer, possibly reformulating the concept of diversity management, understood as a set of instruments to govern in an articulated and integrated way, to reasonable degree, a reality that shows different interests and practices, but not necessarily incompatible in all. I still believe in the virtuality of an adequate management of diversity, with objectives of progress and justice. I understand adequate as adjusted to the changing conditions of this globalized world, dominated as never before by economic and financial determinations. This formula will continue to be a good instrument to combat impoverishment in many respects or the inviable attempts of isolation and certainly to ensure the progress of humanity, understood in a holistic  way.


Diversidad y ONU/ Diversity and U.N-

octubre 17, 2016

Uno de los objetivos de la Naciones Unidas debe ser promover la diversidad.

Antonio Guterres, Nuevo Secretario General de las Naciones Unidas

 

One of the objectives of the United Nations should be to promote diversity.

Antonio Guterres, New Secretary General of the United Nations

 

Um dos objetivos das Nações Unidas deve ser o de promover a diversidade.
Antonio Guterres, novo Secretário-Geral das Nações Unidas

Organização das Nações Unidas


En EE.UU. Imparable avance republicano en los parlamentos y en los gobiernos de los estados o las consecuencias de una diversidad mal gestionada. /In U.S.A. Unstoppable Republican advance in parliaments and governments of the states or the consequences of a mismanaged diversity.

octubre 5, 2016

No sabemos si Donald Trump ganará o no la Presidencia de EE.UU. Lo tiene difícil, a tenor del sistema de representación nacional, pero mientras tanto, los representantes del Partido Republicano han ido ganando poder en todos los órganos de la Administración. Copan la mayoría de las asambleas legislativas de los 50 estados de la Unión. y lo mismo ocurre con los puestos de Gobernadores de los estados, que también son electos allí. El avance de los republicanos se extiende a todos los estados del sur, hasta el punto de que estos estados no tienen prácticamente a ningún representante “blanco” del Partido Demócrata en las Cámaras en Washington, Los demócratas resisten en los estados del norte y el oeste, los de mayor población y los más ricos. Puede decirse que, cada vez más, la población wasp sureña, sobre todo de capas medias bajas y clase trabajadora, que sufren una profunda crisis, con procesos rápidos de cambio en el empleo y en los valores sociales tradicionales, ve en el Partido Republicano su representante más genuino. Por el contrario, los americanos de capas medias altas, cultos, prósperos, con empleos bien remunerados y creativos, que viven en los estados más poblados y ricos, así como los “nuevos americanos”: afroamericanos, hispanos, población de origen asiático, musulmanes… se identifican mejor con el Partido Demócrata.

Este fraccionamiento de la sociedad americana parece que ha aumentado de forma gradual en los últimos veinticinco años y a un ritmo rápido desde el 2009 para acá. Corresponde a un comportamiento electoral frente al mayor grado de diversidad social y de complejidad económica de la sociedad americana, diversidad que no ha sido bien gestionada, en la que quienes van perdiendo el ritmo del cambio se van volviendo hacia las soluciones conservadoras. Diversidad vista como dificultad frente a diversidad vista como oportunidad

Es verdad que este mayor peso de los republicanos, afecta por ahora a los estados más “pobres” de la Unión, pero su ritmo no parece tener techo. Es un proceso que empieza a acentuar la división de la sociedad norteamericana. Ahora los Republicanos controlan por completo 23 estados y los demócratas 7, estando en resto hasta los cincuenta, divididos entre unos y otros. Ambas cifras corresponden a los valores más altos en el caso de los republicanos y a los más bajos en los demócratas, desde siempre.

En las próximas elecciones presidenciales del día 8 de noviembre, se votará también a más del 80% de los legisladores en 44 estados. Veremos si el resultado confirma este avance político de los conservadores.

Quien quiera profundizar que acuda a:

http://learningenglish.voanews.com/a/during-obama-presidency-republicans-have-sharply-increased-their-control-of-state-legislatures-and-governorships/3531700.html

(English versión)

We do not know whether or not Donald Trump will  win the US Presidency It is difficult, according to  national representation system, but in the meantime, representatives of the Republican Party have been gaining power in all organs of the administration. They accumulate most legislatures of the 50 states of the Union, and the same applies to the positions of Governors of the states, which are also elected there. The advance of Republicans extends to all the southern states, to the extent that these states have virtually no “white” representative of the Democratic Party in the Chambers in Washington. Democrats resist in the northernand and western states, the most populous and richest. It can be said that, increasingly, the wasp southern people, especially lower middle layers and working class, suffering a deep crisis, with rapid processes of change in employment and traditional social values. For them, the Republican Party is seen the most genuine representative. By contrast, the American upper middle class, educated, prosperous, well-paid and with creative jobs, living in the most populousand rich states, as well as the “new Americans”: African Americans, Hispanics, Asian population, Muslims … they are best identified identify with the Democratic Party.

This fragmentation of American society seems to have increased gradually over the last twenty years, and at a rapid pace since 2009 over here. It corresponds to an electoral behavior face to a greater social diversity and economic complexity of American society, that is to say a crisis that has not been well managed and where those who are losing the pace of change, go back to conservative solutions. Diversity seen as difficulty facing diversity seen as an opportunity

It is true that the greater weight of the Republicans, now affects the “poorest” states of the Union, but this process for  increasing power seems to have no ceiling. It is an evolution to accentuate the division of American society. Republicans now control completely 23 states and Democrats only 7. The rest to fifty are divided between them. Both figures are the highest values in the case of the Republicans and the lowest in the Democrats, since ever.

In the upcoming presidential elections on Nov. 8th, there will also be voting  for  more than 80% of legislators seats  in 44 states. We´ll  see if the result confirms this political advance of conservatives.

For those who wants to deepen they can go to:

http://learningenglish.voanews.com/a/during-obama-presidency-republicans-have-sharply-increased-their-control-of-state-legislatures-and-governorships/3531700.html

 


Monumento a la Memoria de Lady Di / Lady Diana Spencer Memorial

septiembre 2, 2016

La contemplación de estas imágenes que me envió mi hermana Carmen desde Londres este verano del 2016, da mucho que pensar. Se trata de un fuente de diseño curioso construida en un rincón de Hady Park en Londres. Se trata del Monumento en memoria de Lady Diana Spencer, Princesa de Gales, muerta en circunstancias dramáticas en Paris. El monumento es básicamente una fuente, diseñada por la paisajista y arquitecta norteamericana Kathryn Gustafson. Tiene un diseño original y atrevido que fomenta la interacción con los visitantes, a las pruebas me remito.

 En este blog se ha escrito mucho sobre la diversidad como elemento motor del cambio social, base del progreso necesario en estos momentos y como causa y consecuencia de los cambios urbanos. Esta fuente, su diseño, su emplazamiento y su accesibilidad, aciertan plenamente en relación con fomentar el encuentro y la relación en un espacio público en clave de diversidad social. Una imagen vale más que mil palabras y este es el caso. Un buen ejemplo para planificadores y diseñadores empeñados en crear elementos urbanos de diversa escala que fomenten el encuentro de la diversidad con el cambio positivo en nuestras sociedades. Con frecuencia buenos ejemplos abren nuestra perspectiva en este asunto de  la gestión de la diversidad.

Adjunto las imágenes para que reflexiones juntos sobre un buen ejemplo.

English versión:The contemplation of these images, sent by my sister Carmen from London this summer of 2016  help thinking about diversity and social change. It is the monument in memory of Lady Diana Spencer, Princess of Wales, died in dramatic circumstances in Paris. The Memorial is built in a corner of Hady Park, in London. The monument is basically a fountain, designed by the landscape architect and American architect Kathryn Gustafson. It has an original and daring design that encourages interaction with visitors, I refer to the tests.

In this   blog I’ve written a lot about diversity as a driving force of social change, the basis of necessary progress at the moment and cause and consequence of urban changes. This source, by its design, location and accessibility are right in relation to promote the contact and relationship in a public space in key of social diversity. A picture is worth a thousand words and this is the case. A good example for planners and urban designers  for creating different scale elements that encourage diversity encounter with the positive change in our societies. Good examples often open our perspective on the subject of diversity management. I attach images to think together about this good example

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La diversidad en la Alcaldía de Londres/ Diversity in the Mayor of London

mayo 6, 2016

Zac Goldsmith, descendiente de judíos alemanes y Sadiq Khan, musulmán,descendiente de pakistaníes, se han enfrentado por la alcaldía de Londres (Gran Londres)Ha ganado el candidato laborista y musulmán. Sadiq Khan gobernará la capital del Reino Unido.

Estas elecciones son una buena prueba de la diversidad que parece normalizar ya la vida política inglesa. Un buen ejemplo para otros europeos.

(English version)

Zac Goldsmith, a descendant of German Jews and Sadiq Khan, a Muslim, a descendant of Pakistanis, have faced for mayor of London (Greater London). Has won the Labour candidate and Muslim. Sadiq Khan will run UK capital

These elections are a good example of the diversity that seems to normalize the English political life. A good example for other Europeans.


La aportación de los inmigrantes a la innovación (tecnológica) en EE.UU/ More than one-third of U.S. innovators are born outside the U.S.

abril 20, 2016

(English version only) VOA

Only 13.5 percent of all U.S. residents are immigrants. But a new report says 35 percent of residents with a doctorate degree, or Ph.D, in science and mathematics are immigrants.This shows that highly-educated immigrants could be one of the country’s most valuable resources.The report came from the Information Technology and Innovation Foundation (or ITIF) in February. The ITIF is an organization that studies how technology affects the world. Adam Nager is an economic policy analyst at the ITIF. He said, “U.S. innovation really depends on individuals born outside of the U.S.””These are scientists, engineers, people with really, really high education, who’ve made the choice to immigrate to the United States,” Nager added.

“[They] often [seek] the kind of research opportunities, the kind of entrepreneurial opportunities that are offered in the United States that might not have been available in their home country…they bring new ideas and new ways of thinking about things that we… need.”Immigration has been a major issue for the campaigns of the 2016 presidential candidates. But the candidates have rarely talked about how high-skilled and low-skilled or illegal immigrants are different.

The ITIF report does not examine the effects of low-skilled or illegal immigrants on the U.S. But Nager said the report does show “the value of bringing in the best and brightest engineers from around the world and the benefits that they bring to the U.S. economy.””The more of them we can get, the better,” he said.

The other two-thirds of American innovators are mostly white men, the reports shows. But that does not mean they are highly intelligent, young men who never finished college, like Facebook’s Mark Zuckerberg.

The ITIF found the average age of these innovators is 47. Also, most of them have at least one advanced degree.

To collect information for the report, the ITIF spoke with almost 1,000 people. All of those people have won national awards for inventions or are working towards international patents on their ideas. These inventions and ideas are all in the fields of information technology, life or material sciences and advanced technology.

The results of the report are a topic of interest for the White House. The White House has honored 11 immigrant innovators so far.Additionally, President Barack Obama spoke about the importance of innovation in his final “State of the Union” speech in January. President Obama also spoke at a conference at SXSW, or South by Southwest, in Austin, Texas earlier in March. The conference was part of an event that mixes live music and displays by several technology companies.

Researchers working on the report expected to find few female and U.S.-born minority innovators. But researchers were surprised at how low those numbers were. Only 12 percent of U.S. innovators are women. Just 8 percent of innovators are Asians, African-Americans, Hispanics, Native Americans, and other minorities born in the U.S. In the U.S., 32 percent of the whole population are minorities.

“We have this [large] untapped labor pool in African-Americans, in Hispanics and in women… who really aren’t tapped at all for creating these types of innovative, marketable products,” Nager said. “There’s nothing about white males… that would make them [naturally] any better at innovating than any other group, so if we’re looking to grow the pool of innovators in the future, definitely, greater inclusion among women and minorities is the way to get there.”

Pete Musto from VOA.

Dora Mekouar wrote this story for VOANews.com. Christopher Jones-Cruise and Pete Musto adapted it for Learning English. Kathleen Struck was the editor.